Madre precavida vale por dos ¡Os lo digo yo!

Siempre se ha dicho que mujer precavida vale por dos y, si eres madre, ni te cuento. ¡Una madre precavida vale por tres o por cuatro! ¡Os lo digo yo! En mi entorno siempre he tenido fama de serlo. Soy bastante organizada y, cuando salgo de casa, siempre pienso en lo que debo llevar antes de salir, y desde que soy madre mucho más. El porsiaca es mi lema y aunque mi marido a veces se queje de lo cargados que vamos para ir a cualquier sitio, los porsiaca nunca vienen mal y más si el destino te hace tirar de ellos, ¿verdad?

Toallitas o kleenex siempre

madre precavida

Las toallitas húmedas de bebé han sido, son y serán un gran aliado para mí y para las madres del mundo en general. Seguro que muchas de vosotras recordáis algún caso en el que literalmente os han salvado la vida, ¿verdad? Mocos, vomitonas, cacas, pises, barro… Perdonad que me ponga escatológica pero las toallas son un verdadero comodín que, sin duda, te ayuda en muchas situaciones en las que no tienes alguna fuente cerca o algún baño al que acudir. Bueno y quien dice toallitas dice un paquete de kleenex al menos, o ¿acaso hay alguién que salga de casa sin un paquete de kleenex encima? ¡Yo nunca! ¡Y las toallitas casi siempre también vienen conmigo!

Muda de recambio

Por muy mayores que pienses que son, con seis o siete años, una muda, cuando vas a pasar el día entero fuera de casa, nunca viene mal. ¡NUNCA! Os lo digo por experiencia, que en más de una ocasión, de dos y de tres he tenido que tirar de ella. Caídas al río (¡Sí! Lo que habéis oído), tropezones en un charco con barro o tirarse un plato de comida o un vaso de bebida encima suele ser lo más habitual en un niño. ¿O no? En esas ocasiones llevar una muda de recambio encima te permitirá no volver a casa antes de lo previsto que, cuando te pilla lejos fastidia, para qué nos vamos a engañar.

Superpoderes de madre precavida

madre precavida

Y, también, hay determinados productos que te convierten literalmente en una superhéroina para tus hijos y hacerte con ellos para llevar una especie de botiquín ambulante te pueden salvar la vida en más de una ocasión. Yo, como buena madre precavida, en mi neceser siempre llevo tiritas (secan las lágrimas que da gusto y si son de dibujines más), suero en monodosis (igual valen para una brizna en el ojo que para lavar una herida, oye) y los #superpoderesdearnidol.

Antes sólo llevaba la barrita morada para los golpes, famosa en el mundo entero (¿o no?), la que mis hijas siempre han llamado la barrita mágica. ¡Todo lo cura! Bueno…, todo no pero para los golpes es absolutamente maravillosa. Con su composición mágica refresca y reconforta la piel aliviando los pequeños golpes de los niños. Y también es apta para mayores; yo la uso mucho.

Y, desde hace tan sólo unos meses, ya no llevo una sola barrita de Arnidol, sino tres. Ademas de Arnidol Gel Stick también llevo la amarilla (Arnidol Sun), una combinación de flores de Árnica y manteca de Karité con filtros solares minerales perfecta para hacer una efecto barrera inmediato contra el sol con una muy alta protección UVA y UVB. Y la verde (Arnidol Pic), otra combinación de Árnica con 6 ingredientes activos naturales que proporciona un alivio inmediato de la piel de los peques tras una picadura de mosquito, mosquito tigre y otros insectos. Perfecta para mis niñas que tienen una sangre que les encanta a los bichitos.

Tres comodines con un formato genial para llevar en el bolso de toda madre precavida, que estoy segura de que voy a usar mucho y no solo para las niñas. Son geniales para toda la familia.

Ahora, no os vayáis a pensar que soy perfecta o una madre alfa de esas. Nada más lejos de la realidad. Sí, es verdad que soy una persona bastante precavida, pero también sufro de despistes, olvidos e idas de olla como todas.

Y vosotras,  ¿qué lleváis siempre en el bolso? ¿cualés son vuestros porsiaca?

Imágenes: propias

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