La magia de las primeras veces

Sin duda cuando te conviertes en madre te adentras en el maravilloso mundo de las primeras veces. Desde el primer momento tu día a día se llena de momentos que nunca antes habías vivido. Momentos en los que te invaden las dudas, momentos en los que las mariposas se meten en tu barriga, momentos repletos de felicidad, de sentimientos encontrados o de sensaciones raras. Pero todos ellos momentos que probablemente no olvidaras nunca. Morir de amor con los hijos es algo que está a la orden del día

Su primer llanto, sus primeras sonrisas, su primera palabra, sus primeros pasos, su primera trastada… Cada día estará lleno de primero momentos. Muchos tuyos y muchos de ellos pero sus primeros momentos son casi tan tuyos como suyos y esta magia te acompañará también según vayan creciendo, durante su infancia. 
Ayer vivimos una de esas primeras veces. Ayer mi mayor se fue de excursión con el cole y por primera vez iba a pasar la noche fuera de casa con todos sus amigos. Algo que llevaba deseando que llegara desde hacía semanas. Una sola noche, sí, y no es la primera vez que duerme fuera de casa, pero sí es la primera vez que lo hace con todo sus amigos y en una granja escuela con en el cole. Vamos todo un planazo. Sus nervios y mis nervios se juntaron y nos hicieron vivirlo de forma aún más mágica.

Con ella fuimos a comprar todo lo que iba a necesitar. Nada del otro mundo (¡qué solo se iba una noche fuera!) pero ella estaba ilusionada. Con ella elegimos linterna, chubasquero y una mochila. Y también con ella marcamos toda la ropa, para intentar que vuelva con todo a casa y luego lo organizamos todo en la mochila. Su sonrisa permanente y sus ganas de hacerlo todo ella sola lo decían todo. Esta vez las mariposas en el estómago también las tenía ella. La historia va cambiando según crecen y cada vez son más conscientes. Esta primera vez ha sido muy importante para todos. Tan importante para ella, que no veía el momento de que llegará el día, como para nosotros que tenemos que ir asumiendo que nuestra niña se hace mayor por mucho que a veces nos cueste hacernos a la idea.

La noche del domingo le costó dormirse pero finalmente lo conciliar el sueño, las mariposas no la dejaban tranquila. El lunes se levantó feliz, con ganas de vivir esos dos días lejos de casa. Os voy a echar mucho de menos, nos decía una y otra vez, y yo dejé escapar alguna que otra lagrimita. No es fácil, al menos para mí. Sentir que se hace mayor emociona pero también cuesta asumir que poco a poco tendremos que irlas dejando volar solas. Se fue sonriente y con muchas ganas de disfrutar a tope la experiencia.

Veremos a ver que nos cuenta hoy a su vuelta. Seguro que comparte con nosotros algún que otro secreto, le encanta. Y de algo estoy segura, habrá disfrutado de lo lindo y la experiencia habrá sido maravillosa a pesar de la lluvia. 

3 comentarios

  1. Que bonita… Yo aún me acuerdo de esas excursiones que tanta ilusión hacían. Seguro que se lo ha pasado genial 🙂

  2. Estas experiencias son maravillosas. Yo también me acuerdo de ellas. Y sí, lo pasó genial 🙂

  3. […] cosas buenas. Acuérdate de lo que te digo. Tú sólo disfruta, porque tu vida se va a llenar de primeras veces y esas primeras veces, ¿sabes qué?, ¡nunca […]

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