Algunos trucos para fomentar la lectura en casa

No soy una experta en la materia, ni mucho menos, pero cuando comparto alguna imagen de mis hijas leyendo en redes sociales muchas me preguntáis como lo he hecho. A mis hijas siempre les han llamado mucho la atención los libros y les ha encantado leer. Desde que eran muy pequeñas. ¿Qué hemos hecho para que esto ocurra? Pues la verdad es que no lo sé. Supongo que todo suma, por eso me he animado a compartir con todas vosotras algunas ideas que siempre ponemos en práctica y que supongo han ayudado a fomentar la lectura en casa.

Coloca los libros a su altura

Una cosa que siempre tuvimos en clara en casa fue que sus libros tenían que estar a su altura. Por eso montamos un rinconcito de lectura en su habitación hace ya bastante tiempo y les encanta.  Son ellas, sin la ayuda de nadie, las que pueden elegir en cualquier momento que libro leer o con que libro jugar. Porque sí, mis hijas también juegan con los libros y cuentos, ¿por qué no iban a hacerlo?  Y es que para ellas los libros siempre son diversión asegurada.

Hazles socios de alguna biblioteca

fomentar la lectura

Si veis las fotos de sus carnets de biblioteca os morís de la risa de lo pequeñas que eran. Apenas tenían dos años cuando las hicimos socias y desde entonces hemos ido miles de veces ya. En verano solemos ir menos frecuentemente a la biblioteca pero en época de colegio vamos como mínimo una vez a la semana. Y algunas semanas incluso dos veces. A las peques les encanta charlar con Agustina (es la mejor bibliotecaria del mundo mundial), preguntarle por las novedades o ponerla a prueba con sus ocurrentes preguntas: ¡Agustina! ¿Tienes algún cuento que hable de bicicletas? Y Agustina siempre tiene respuesta.  Además en nuestra biblioteca casi todas las semanas hay cuentacuentos. ¡Todo suma!

Dejales que elijan ellos

Esto para nosotros es fundamental. Si ellos lo eligen lo leeran con muchas más ganas, no te quepa la menor duda. Guíales un poco y diles cuales son más o menos los libros recomendados para su edad, o su nivel de compresión lectora y capacidad, pero es clave que luego sean ellos quienes elijan con cuál se quedan. A veces acertarán, y otras veces no, pero eso es lo bueno de elegir por ti mismo. No siempre salen las cosas como esperas… Y, además, no siempre lo que te guste a ti tiene porque gustarles a ellos. Sugeridles mucho, muchísimo, pero que sean siempre ellos los que finalmente elijan con cuál se quedan. ¡Funcionará!

Los libros siempre son un buen regalo

Para nosotros los libros siempre han sido un buen regalo y para ellas también. Reciben libros en Navidad, en cumpleaños, cualquier momento es bueno para regalarlos, la verdad. Si no sabes que elegir o te pierdes entre tantas opciones, cuando vas a alguna libreria, seguir páginas como la de Sara y Pris (Yo leo, tu lees) te puede dar muchas pistas. Todas sus reseñas están clasificadas por edades lo que te puede venir genial para descubrir nuevos libros o cuentos para regalar a tus peques.

Y si quieres fomentar la lectura, nunca les obligues a leer

fomentar la lectura

Y lo más importante para nosotros, nunca les fuerces. Tienen que querer y si no quieren de nada sirve empeñarnos en que hagan algo que no quieren hacer. No desesperéis y tened paciencia, seguro que más tarde o más temprano les entrará el gusanillo por la lectura. ¡Ya lo veréis!

Y por supuesto lo más eficaz, casi siempre, para fomentar la lectura en casa es dar ejemplo. Aunque también os digo que conozco papis a los que les encanta leer y lo hacen mucho y con sus hijos ha costado. Y a vosotras, ¿se os ocurre alguna idea más para intentar fomentar la lectura en casa? Me encantará leeros, ¡contadme!

2 comentarios

  1. A nosotros nos faltó tiempo para sacarle su carnet de la biblioteca a mi bichilla. Tienen una zona infantil muy chula, con colchonetas de colores en el suelo y los libros en cajones en lugar de en estanterías, para que puedan cogerlos ellos mismos. Pues bien, con poco más de un año, la única afición de mi bichilla era sacarlos y revolotearlos todos por el suelo, así es que la bibliotecaria nos llamó la atención y no hemos vuelto. Y eso que pensábamos recogerlos luego todos. En fin, que se mueve mucho para la paz bibliotecaria.

    1. Bueno, cuando son pequeños sacarlos y andar para arriba y para abajo con ellos es lo que más les gusta. Luego poco a poco van entendiendo las “reglas” del juego y le cogen el gustillo 🙂

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