A vueltas con los estilos de crianza…

maternidad, crianza

Mucho se está hablando estos días sobre las últimas declaraciones de la actriz Carolina Cerezuela. Y, como suele ser habitual, mucho se está criticando también. ¡Que hartura! Cada uno somos libres de elegir un tipo de crianza u otro y está claro que nuestra situación y nuestras posibilidades económicas influirán, y mucho, en nuestra elección. De eso no hay duda. Pero sus opciones eran muchas, con dinero o sin dinero, y ella ha elegido la suya.

Ella ha elegido parar su carrera profesional y disfrutar de sus hijos plenamente durante los primeros años. Pues “chapeau” por ella. Como el resto, intuyo que sus posibilidades económicas no son las de la mayoría de los mortales, pero también es cierto que nos encanta hablar gratuitamente y dar una credibilidad absoluta a lo que simplemente son suposiciones nuestras. Yo no tengo ni idea del nivel real de su cuenta corriente, de su tren de vida, ni de lo que puede o no permitirse (ni me importa la verdad) sólo sé que su elección me gusta. Me gusta mucho.

Y está en su derecho de contarlo, ¿por qué no? Igual que otras muchas presumen de retomar su carrera profesional en un tiempo récord, delegando el cuidado de sus hijos en otras personas. Otra opción totalmente respetable. Aunque yo me quedo con la primera, ojalá yo me hubiese podido permitir aparcar mi trabajo durante tres o cuatro años, porque desde luego lo hubiese hecho sin dudarlo. Ojalá en España tuviésemos permisos más largos de paternidad y maternidad y la posibilidad de coger excedencias remuneradas parcialmente que nos permitieran disfrutar al 100 por cien de nuestros hijos durante sus primeros años de vida. O si no al 100 por cien por lo menos al 80. Años que, por cierto, pasan volando y nunca vuelven. Nunca jamás.

Aún así me considero muy afortunada. Dentro de mis posibilidades yo elegí. Reduje mi jornada y mi salario en proporción para poder disfrutar con mis hijas y de mis hijas muchas horas al día. Siempre lo había tenido claro y mi elección estaba tomada desde antes de convertirme en madre porque para mí, en mi proyecto de vida, lo primero era ser madre, antes que cualquier cosa. Habrá a quien le guste más o quien le guste menos, pero esa fue mi decisión y vivo en consecuencia.

Quiero perderme lo menos posible de sus vidas. Crecen a una velocidad que da miedo y quiero estar la mayor parte de mi tiempo con ellas. Me encanta pasar tiempo con mis hijas, disfrutar en familia de nuestra vacaciones, pringarme de arena en la playa o en el parque jugando con ellas. ¿Y si tuviera más dinero o más recursos? ¿Qué pasaría? Hubiera estado en casa sus primeros años, cuidándolas y no delegando su cuidado día a día. Si tuviera aún más recursos probablemente mi vida cambiaría pero lo que sí tengo claro es que me seguiría pringando de arena y jugando a hacer castillos con ellas. Porque así es como yo he decidido criar a mis hijas.

Otras madres deciden retomar sus carreras profesionales tras su baja en las mismas condiciones que antes de ser madres. No reducir sus jornadas o no dejar de trabajar para cuidar de sus hijos. Y es perfecto y respetable si de verdad es lo que quieren y es la decisión que han tomado. Seguirán criando a sus hijos de la forma que elijan aunque compartan menos horas al día con ellos. El problema viene cuando esa decisión se toma porque no tienes otra opción, porque sencillamente no te puedes permitir una reducción o dejar tu trabajo, aún siendo eso lo que realmente quieres. Ahí es donde tienen que cambiar la cosas. En que todos seamos libres y contemos con los recursos necesarios para poder elegir la opción que queremos vivir.

Y aunque mi vida, en estos momentos, gira en torno a mis hijas, os preguntaréis si tengo momentos para mí, ¡pues sí! Elegir este modelo de crianza no significa vivir sólo para ellas.  Tengo momentos a solas para desconectar hasta de mí misma, tremendamente necesarios. Momentos con mi pareja para disfrutar de él y él de mí y disfrutar del porqué llevamos más de 18 años juntos. Momentos con amigas para disfrutar, reír y charlar como locas. Pero desde luego mi prioridad la tengo clara. Y es la mía, únicamente la mía, porque no olvidemos que cada uno somos libres de elegir. Y ninguna opción es mejor ni peor, simplemente es la tuya.

20 comentarios

  1. Tanto la opción de Carolina, como la tuya como la de las demás, elegida voluntariamente u obligada lo importante es el respeto a dicha decisión, cada cual tiene unas circunstancias y elige lo que cree que es mejor para su familia.
    Yo también elegí reducción de horas y de sueldo porque pensé que era la mejor opción, después de casi 5 años así sigo, todavía no se si fue la mejor, pero nos hemos amoldado a ella y intentamos hacer malabares en todos los sentidos para que las mayores beneficiarias sean ellas.
    Me encanta como enfocas el tema, un besazo.

  2. Cada familia supongo que hace lo que puede, no tanto lo que quiere. Probablemente más personas elegirían compartir más tiempo con sus hijos si hubiera más facilidades.
    A mí personalmente la opción de Carolina Cerezuela y la tuya me parece maravillosa y entregada e incluso de cierta renuncia. Pero de eso no te arrepientes nunca. Yo tengo mucha suerte por mis horarios y vacaciones (escolares) así que no me quejo. No sé cómo lo llevaría en otro caso…

  3. No hay mejores o peores opciones. Hay, como dices, opciones. Completamente de acuerdo contigo. Yo no me arrepiento de la decisión tomada y nuestra situación económica no es la mejor pero tuve suerte de poder dejar el trabajo en el momento adecuado, con paro incluido. No todo el mundo tiene esa oportunidad y es muy difícil poder compaginar a día de hoy maternidad/paternidad con la vida laboral. Ojalá un día esto cambie y podamos ver que la sociedad y el Gobierno de verdad le dan la importancia que se merece a la familia.

  4. Es que nos encanta criticarlo todo. Si dejas tu carrera aparcada por la crianza eres una mantenida que quieres deslomar a tu marido. Si retomas tu carrera y llevas a tu churumbel a una guardería, eres una descastada que no se ocupa de su familia. Si tratas de compatibilizar carrera y familia, una mujer estresada que no da abasto con todo y que ambas cosas las hace a medias y mal. Como dice mi padre, siempre habrá alguien que te critique así es que lo ideal sería tener la posibilidad de elegir encauzar nuestras vidas como nos dé la gana. En mi caso, renunciar al trabajo por la crianza de mi bichilla no fue una decisión completamente libre, ya que me cambiaron las condiciones laborales tras la maternidad para ponerme unos horarios insostenibles con la crianza, y por eso lo dejé. Si hubiera seguido teniendo el tipo de trabajo que tenía hasta entonces, seguro que hubiera tratado de compaginar ambas facetas de mi vida, pero no pude hacerlo. Creo que las medidas en favor de las mujeres deberían avanzar en ese sentido, en el de permitirles que escojan libremente cómo gestionar sus familias y carreras.

  5. Todas las opciones son válidas si son elegidas voluntariamente. La pena es que en muchas ocasiones no podemos elegir la que nos gustaría. Yo estoy muy contenta con mi elección y la opción de Carolina también me parece estupenda.
    Mil gracias por pasarte. ¡Un besote!

  6. Esta claro que yo he renunciado a hacer determinadas cosas, pero voluntariamente. Ya tendré tiempo. Desde que soy madre tanto mis prioridades como mi escala de valores cambió totalmente. Estoy segura de que de compartir tiempo con ellas no me arrenpentiré nunca. Y los estamos disfrutando todas, ellas y yo.
    ¡Muchas gracias por pasarte!

  7. Ese cambio es más que necesario Diana, tú lo has dicho. Yo también estoy contenta con mi decisión y la disfruto cada día. Prefiero vivir con menos y disfrutar más de ellas, eso lo tengo clarísimo. ¡Un beso y gracias por pasarte!

  8. Tendría que cambiar muchas cosas. Nadie tendría que verse forzada a dejar su carrera profesional sin quererlo, se pueden hacer las dos cosas ¡Claro que sí!
    Lo que a mi me harta de todo esto es que siempre nos quedamos en la crítica, pero si toda esa energía criticando las decisiones de otros la emplearamos en intentar cambiar las cosas, otro gallo cantaría. ¿No crees?
    ¡Un besos y muchas gracias por pasarte!

  9. Como bien dices, ojalá todas tuviéramos la opción de elegir, porque existieran más opciones, más facilidades como en otros países y, no menos importante, porque existiera la mentalidad de que hagas lo que hagas, tu carrera profesional no se va a ver mermada o lastrada de ninguna forma. Existe una creencia en el mundo empresarial de que reducir tu jornada o pedir una excedencia supone algo así como perder tus capacidades profesionales, como si de repente olvidaras todo lo que sabes y toda tu experiencia y habilidades. Esto hace que sea muy complicado intentar equilibrar ambos mundos, optando la mujer muchas veces por decir: mi carrera no es importante, sólo mis hijos. Cuando no tendría por qué ser así tampoco. Ojalá existiera verdadera libertad. Ojalá nuestras hijas lo vean. Besos

  10. Me ha gustado muchísimo tu reflexión. Que manía tenemos de criticar las opciones de otro, y que pena que las madres no podamos elegir libremente.
    Yo voy a ser Madre a principios de septiembre, y me preocupa muchísimo si voy a tener suficiente tiempo cuando me reincorpore al trabajo. Pero a la vez, financieramente no puedo plantearme opciones muy diferentes. En fin, tocará ir viendo poco a poco!

  11. Mucho por cambiar. Lo ideal sería poder elegir nuestra opción sin presiones de ningún tipo. Nos toca luchar para que nuestras hijas puedan hacerlo el día de mañana. Tenemos que luchar por ellas y también por nosotras. Y si alguién decide renunciar a todo, pues también está en su derecho. No será mejor ni peor pero esa opción es completamente respetable como el resto.
    Muchas gracias por pasarte. ¡Besos!

  12. Que distintas las cosas serían si toda la energía que se dedica para criticar se dedicará para cambiar las cosas. Mucho ánimo, poco a poco seguro que tomarás la decisión que más te llene. ¡Gracias por pasarte y un abrazo!

  13. Que rabia q siempre se critique todo!! A mi me parece estupendo que diga q para su carrera por sus hijos. En la medida que yo pueda tb lo haré. Y quien no ko haga xq no quiere, pues no quiere y punto. No es todo blanco o negro ni bueno ni malo!

  14. Como decís, cada opción-elección es aceptada igual que cada familia puede elegir cómo educar a sus hijos. Yo tuve la suerte de poder disfrutar los primeros 7 meses de mi bebé y poder hacer lactancia materna exclusiva durante 6 meses, de haber trabajado hubiera sido imposible. Ahora trabajo 22h semanales de lunes a jueves, disfruto d mi peque cada mañana y tres días el fin de semana. La otra cara de la moneda, está con su padre, es cocinero así que imaginad los horarios,…nada de fines de semana, ni días festivos,… Así que, si puedo trabajar menos para cuidar de mi Pol, pues lo haré. Y cuando no puede estar con nosotros, quién mejor que los abuelos. Los abuelos "malcrían", los padre educan-crían.

  15. Se puede decir más alto pero no más claro. Completamente de acuerdo, yo no trabajo desde que me quedé embarazada del mayor entre otras cosas, porque me echaron a las dos horas de comunicar el embarazo, pero he podido hacerlo porque nos vinimos a Suiza y aquí sí se puede vivir con un sueldo, de habernos quedado en España no se como lo hubiera hecho, hubiera tenido que trabajar seguro!

  16. Exacto Lydia, opciones hay muchas y cada uno debe ser libre de elegir.
    ¡Gracias por pasarte!

  17. Cada uno tenemos nuestras circunstancias personales y debemos elegir la opción que mejor se ajuste a lo que queremos y a nuestras necesidades. Y, sea la que sea, nunca nos deben criticar por ello. ¡Muchas gracias por pasarte!

  18. Pues tuviste suerte de estar en Suiza entonces. Lo importante es poder elegir la opción que queramos, sin imposiciones ni críticas. ¡Muchas gracias por pasarte!

  19. Libertad de elegir, es la clave. Cuánta razón llevas. Y cómo nos gusta hablar, criticar y despotricar…Ella ha hecho una elección a sabiendas de las repercusiones sociales, probablemente porque está más que convencida y me parece maravilloso. También soy de la opinión que esos años son para vivirlos, si renunciar a otras cosas, pero desgraciadamente la vida real no nos lo pone tan fácil. Por eso la aplaudo, y me parece bien que lo cuente, a la contra de esas otras que se saltan la baja maternal y siguen trabajando públicamente desde el minuto 1. No critico, cada uno hace lo que quiere, pero si desde las altas instancias no se da ejemplo, de que la familia y la productividad no sin incompatibles, difícilmenet la empresa va a seguir allanando el camino. Ole por tí que has conseguido la difícil tarea de conjugarlo todo. Eres mi ídola!! Yo aún no renuncio, espero poder reincorporarme algún día sin dejar de atender a mis retoños. Enhorabuena Natalia!

  20. Exacto, todos deberíamos tener libertad para elegir, sin críticas y sin presiones. Estoy segura de que tú también conseguirás alcanzar lo que buscas. Un besote y mil gracias por tus palabras Vanesa

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