Un día para olvidar

Hoy es uno de esos días que acaba mal, muy mal, fatal. Un día del que no me voy a sentir orgullosa. Un día en el que sin saber porque, no he tenido la paciencia que me hacía falta y no he sabido estar a la altura. He tirado por el camino fácil del grito y el castigo, y entonces han venido los lloros. Los lloros de gordi, que no le gusta ver que estoy enfadada, y mis lloros después cuando después de un buen rato nada conseguía calmarla.

No me gusta enfadarme con ella, pero hay días, como hoy, en los que no se evitarlo. He intentado explicarle que lo que hacía no estaba bien, que no puede hablar mal y pedir las cosas llorando por sistema. Pero esta tarde estaba rebelde y al final ha podido con mi paciencia. Las prisas, el estrés y el cansancio tampoco han ayudado, ni a mi ni a ella.

Hace unos días Laura (Creciendo con piqui) me decía “Tú, la verdad que tienes pinta de no perderla nunca, o casi nunca! Se te ve una chica super zen, y me gusta!”. Hablabamos de la paciencia. Me gustaría que me hubieses visto hoy, Laura. Te aseguro, como te dije el otro día, que intento no perderla pero hay días como hoy, en los que la paciencia se esfuma por arte de magía. Días en los que si no hubiera estado sola, si papi hubiese estado con nosotras, hubiera tenido en quién apoyarme y la cosa hubiera acabado de distinta manera. Días dificiles. Días para olvidar.

Por suerte, después de un largo rato hablando, las lagrimas han cecido. Después de que habernos pedido perdón las dos, yo la primera. Ninguna de las dos queriamos estar enfadadas y nos hemos fundido en un fuerte achuchón y en un montón de besos. Eso nos ha permitido disfrutar de una cena tranquila y también de reirnos un rato juntas antes de ir a la cama, con el cuento de Mickey que hoy habíamos comprado.

Aún así me conozco y hoy me dormiré con mal sabor de boca. Hoy necesito que el día termine pronto, necesito aprender de mi error y pasar página cuanto antes. Necesito olvidarme hasta de mi misma.

6 comentarios

  1. Ains, Nata… Pero ves? Hasta cuando no te gustas sabes rectificar y hacerlo todo de la manera más adecuada!
    No te ayudará, pero mi problema es el mismo que te ha desbordado a ti hoy, el estar sola. Mi chico trabaja todo el día, y hay semanas que las pasa fuera de lunes a viernes, y el jueves ya voy agotada de paciencia y de fuerzas, porq no tengo un descanso.
    En fin, preciosa, siempre sabes rectificar y hacerle ver a gordi la manera de hacer las cosas, de esa manera tan tuya y tan zen que te digo. Estoy segura que ha sido así! Y si no puedes dormir, o tienes mal sabor de boca, ya sabes donde encontrarnos!
    Un besazo enorme, y un abrazo bien apretao! Guapa!

  2. Te voy a decir una cosa. TODAS las madres somos humanas, además de madres. Como tal, nos equivocaremos no una, no, sino diez mil veces. Y no siempre tendremos la valentía de rectificar al momento… Te honra pretender, además, aprender de ese error, porque para eso están.
    No te fustigues, la mente y el cuerpo humanos tienen un límite. Hoy, simplemente, has llegado a él.
    El simple hecho de sentirte tan mal por haber perdido la paciencia dice mucho sobre tu grandeza.
    A dormir prontito. Mañana será otro día.
    Muaaaa

  3. Ay mis chicas tienen toda la razón en lo que te dicen! Y yo también te digo que no te sientas mal, que somos humanas! Y esto es parte del aprendizaje de ser madres!
    Asi que no te preocupes que mañana será otro día! Y no te fustigues pensándolo porque los niños si algo tienen tan maravillloso es que se olvidan rápidamente de estos contratiempos…
    Muchos besitos y eres una madre maravillosa!!! Nunca lo olvides!

  4. No te preocupes ni martirices. Hay días en los que se juntan un cúmulo de circunstancias que hacen que estemos más susceptibles que otros días pero lo bueno es que nos damos cuenta y sabemos rectificar.

  5. Acabo de leer tu post y me siento demasiado identificada. Llevo varios días "de malas" con la mayor, y sé que no es bueno. Pero no lo piedo evitar. Y lo peor es que es un círculo vicioso, en el que ella ve que estoy así y me pincha, hasta que vuelvo a "saltar". Y estoy segura de que, llegará el fin de semana, con el padre aquí, y todo parecerá una tontería y yo pareceré una exagerada por haber reaccionado mal. En fin. Besos.

  6. La crianza es dura y todas tenemos días malos, días para olvidar. Por fortuna luego todo se olvida y también nos sirve para aprender de los errores. Mucho ánimo. ¡Besos!

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