Un buen susto en el parking del cole

Ayer, la peque y yo tuvimos un buen susto al llegar al cole de la mayor. Aparqué el coche como todos los días en un parking cercano, podéis verlo en la foto, y, con la niña de la mano, me dirigía tranquilamente a cruzar el paso de peatones. La peque empezo a quejarse porque se le había desatado el cordón de la zapatilla y podía caerse, por lo que decidí apartarme, pegándome a una de las medianas del parking, para atarle el cordón. Me agaché un poco y, de repente, empezé a notar que algo me empujaba por la espalda sin parar. No tenía ni idea de lo que podía ser. Caí de rodillas y con mi cuerpo protegí a la niña apoyando la manos en el suelo. Entonces fue cuando empezé a gritar como loca, dándome cuenta de que era un coche el que me estaba empujando. Menos mal que finalmente el coche paró, digo yo que al oír los gritos y los golpes que le daba en el coche.

La conductora no me había visto y se disponía a aparcar el coche marcha atrás justo en esa plaza de parking. Gracias a que se trataba de un coche todoterreno bastante alto y a que me empujaba con la parte central, no paso nada más grave. Pero el susto fue tremendo. La peque al oirme gritar y ver que me avalanzaba encima de ella empezó a llorar asustada.

Como podéis ver en la foto, se trata de un parking donde no hay apenas aceras, precisamente por eso me aparte y me pegué a una de las medianas con árboles para atarle el cordón de la zapatilla. Claro, nunca pensé que podría venir un coche, aparcar marcha atrás, no vernos y pillarnos. El resultado sólo ha sido, por suerte, unas heridas en las rodillas y algo de dolor. Nada en compración con lo que podía haber sido.

Con el susto aún en el cuerpo e intentando no pensar en lo que podía haber pasado me gustaría recordar algunas cosas importantes a tener en cuenta en los alrededores de cualquier colegio:

  • Reducir la velocidad siempre. Gracias a eso ayer todo quedó en un susto, pero podía haber tenido consecuencias peores si el coche hubiese ido más rápido.
  • Mirar, mirar y mirar cien veces más que en cualquier situación normal. Tenemos que tener en cuenta que en los alrededores de un colegio siempre hay niños, muchos niños. Y con los niños siempre hay imprevistos.
  • Llevar a los niños siempre de la mano. Tenemos que tener en cuenta que, sobre todo, a los más pequeños  es más difícil verles salir entre los coches y los espejos retrovisores de los coches tienen muchos ángulos muertos.

3 comentarios

  1. Madre mía que susto, ¡y lo que pudo haber sido! Menos mal que fue sólo eso, joe qué mal cuerpo…. 🙁 besotes!

  2. Sí, fue un buen susto. Por suerte se quedó en eso. Vamos como locos todos y deberíamos ir con mucho más cuidado, y más todavía en las cercanías de un cole, donde hay un montón de niños. Mil gracias wapa!

  3. Vaya susto! y gracias que solo fue eso y que tu peque y tu estáis bien.

    Un abrazo!

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