Llegó el momento de parar y respirar

Llevo una temporada con mucho ajetreo, demasiado diria yo. Por la mañanas madrugones, carreras, trabajo… Por las tardes mis niñas, las compras, el parque, la casa, las cenas, mis estudios, el blog, muchos proyectos en marcha… ¡Esto es un no parar! Soy como soy y me gusta involucrarme en un montón de cosas. Pero, por fin, he tenido que poner el freno, casi de emergencia, y priorizar. Priorizar y asumir, que por mucho que me empeñe el día sólo tiene 24 horas.

Sí, los días sólo cuentan con 24 horas maravillosas que vuelan. Y resulta que para poder rendir tengo que dormir 7 u 8, por lo menos, y no 5 ó 6 como vengo haciendo desde hace algún tiempo. Demasiado tiempo, durmiento muy muy poco. Y así me ha pasado, que el cansancio ha empezado a hacer mella y por fin ha llegado el momento de frenar.

Desde la semana pasada he sido honesta conmigo misma. He decidido renunciar a algunos proyectos que me ilusionaban y me apetecían un montón. Seguiré estando pero de otra forma, con menos responsabilidad y disfrutando de ellos de otra manera. Me he dado cuenta de que, más tarde o más temprano, no iba a poder llegar a todo. Al fin y al cabo… ¡soy humana! Simplemente eso y… ¡no pasa nada!

He decidido volver a practicar deporte, que aunque me resta tiempo para hacer otras cosas, me viene de maravilla para despejar la mente, soltar adrenalina y descansar mucho mejor. Y también me sirve para disfrutar de algunos ratitos de soledad, de charlas infinitas con amigas que no sean de los mismos temas de siempre, nuestros niños, y de una pizca de libertad. También he decidido intentar descansar más, tengo que hacer lo posible por dormir al menos 7 horas o, de lo contrario, algún día todo el cansancio acumulado pasará factura y entonces será demasiado tarde para frenar.

Parecía díficil, inmersa en mi particular vorágine, pero por fin me he dado cuenta de que lo que de verdad necesitaba era parar y respirar.

6 comentarios

  1. Te escribo este comentario a estas horas… Y eso lo dice todo… Jajaja
    Yo siempre que hablo con otras mamis lo digo, no se si me organizo mal, o que soy un poco lenta… Pero no me dan los días ni las horas y llevo una temporada muy cansada asi que no muevo un dedo ya después de la cena… Me siento culpable y mal, por tener todo hecho un desastre, pero es que a veces mi cuerpo no puede más! Tampoco hago grandes cosas… Bueno, trabajar y ser mamá y ama de casa… Que no es poco. Mi 50% ahora tiene menos tiempo entonces todo recae en la misma mitad del equipo. Yo…
    Me alegro que hayas tomado esa decisión de tener más tiempo para lo que te gusta y de intentar dormir más horas! Te va a venir fenomenal!
    Y yo también intentaré replantearme mejor este tema, intentaré organizarme mejor la semana… Pero siento que es la pescadilla que se muerde la cola. Llega el finde me pongo a tope con la casa y también quiero disfrutar y entonces ya es lunes y no he organizado casi nada de comidas, compra… Y vuelta a empezar…
    Bueno menudo desahogo que me he marcado! Jeje
    Espero que escribas post de como te organizas y cumples tus propósitos porque yo necesito organizarme… Y vacaciones!! Eso también!
    Un abrazo!

  2. Esto es poner en claro las prioridades. Bien por ti!
    Besos

  3. Yo llevo un tiempo igual, de echo he ido dejando cosas porque no me da la vida. Animo que ahí estaremos siempre.

  4. Me ha costado, pero o lo hacía o moría en el intento. ¡Besos!

  5. Vamos añadiendo cosas, poco a poco, y al final… ¡es necesario parar!

  6. A mi me cuesta mucho y va por rachas pero tengo que intentarlo. Llega un momento en el que ya no doy más. Ánimo, seguro que si te lo propones, tú también puedes. ¡Besos!

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