La maternidad de la A a la Z. M de Miedo

Hoy en mi particular AZ de la maternidad le toca el turno a la M, M de miedo. Y no es que tras convertirme en mami el significado de la palabra haya cambiado. Miedo para mí sigue significando lo mismo, pero lo que sí ha cambiado es lo que  me lo provoca, eso sin duda.  Ahora ya no solo siento miedo por mí, sino también por dos pitufinas que llenan mi vida día a día. Y muchas veces es más grande el miedo que siento por ellas que el miedo que podría sentir por una misma, ni en la peor de mis pesadillas.

Con niños tienes miedo a que crezcan, miedo a que sufran, miedo a que les hagan daño, miedo a que les hieran, miedo a que se lastimen, miedo a que no encuentren a alguien les quiera, miedo a tantas cosas, que a veces puede resultar incontrolable. El miedo sólo te pone barreras y obstáculos. Soy consciente de que no es un buen compañero de viaje, pero a veces es inevitable que en ciertos momentos te acompañe. Siempre he oído que “el miedo es una muralla que separa lo que eres de lo que podrías alcanzar a ser“, por eso es necesario luchar contra él y no dejar que se quede, en definitiva, vencerle cada vez que aparezca, porque lo malo no es sentirlo, lo malo es no conseguir ganarle el juego.

Desde hace unos días el médico nos ha confirmado que finalmente tenemos que operar a gordi de los oídos. Lleva desde el mes de agosto enganchando una otitis con otra y no termina de recuperarse. Hemos probado con distintos tratamientos, aerosoles, homeopatía…, pero los oídos siguen dando guerra. Y no es que lo padezca demasiado, porque, aunque os cueste creerlo, a pesar de haber tenido los oídos hechos polvo, apenas se ha quejado. El mayor problema es que, por culpa de tantas otitis, ahora mismo tiene un casi un 35% menos de audición y según palabras de la doctora, lo principal es recuperar su audición cuanto antes.

He hablado con amigas que han operado a sus hijos de lo mismo y todas las experiencias son buenas. Es una intervención muy sencilla y en poco tiempo estará recuperada, pero no puedo evitar que el miedo se apodere de mí. Siento aún más miedo que si me lo fueran a hacer a mí. Aún así intento no transmitirle mi preocupación, ella está tranquila y yo creo que en el fondo también desea olvidarse un poco de sus oídos, que menudos meses llevamos. Habla con naturalidad de ello y hoy mismo le contaba a un amigo: “me van a poner dos tubitos pequeñitos para oír mejor y así no me van a doler los oidos, ¿a que sí, mami?”, me decía.

¡Cuánto tenemos que aprender de ellos! Qué bueno es a veces dejarnos contagiar de su inoncencia y su simpleza para ver las cosas, por muy complicadas y difíciles que sean. Yo creo que puede ser una buena receta para combatir todos esos miedos que muchas veces se apoderan de nosotros. Miedos que cuando tienes niños se multiplican a una velocidad vertiginosa, pero que debemos favorecer que desaparezcan a la misma velocidad que llegan. Aprendamos a afrontar los miedos como nuestros hijos hacen día a día, con coraje y, sobre todo, con muchas ganas de plantarle cara a la vida y luchar por lo que de verdad importa.

8 comentarios

  1. Sin lugar a dudas, el miedo acompaña la maternidad. Es normal, dado que los queremos más que a nuestra propia vida. Estoy contigo, Natalia.
    Por la operación de los oiditos intenta preocuparte lo mínimo posible. Es una intervención sencilla. Yo conozco también varios casos.
    Un abrazote y FELIZ NAVIDAD!!!

  2. Miedo y maternidad están encadenados si o si…y no solo porque empiecen por la misma consonante. Estoy contigo, a mi también me pasa que mi miedo es más por ella que por lo que pueda pasarme a mi….
    Da mucha penita cuando son peques y tienen que pasar por quirófano, pero es por su bien, y no es algo complicado….aunque si que entiendo tu miedo, faltaría más.
    Te mando un abrazote cargado de ánimos!!!

  3. Bueno, Natalia. Como dices, ellos nos enseñan a afrontar esos miedos con la fuerza y el optimismo que los caracteriza. El miedo es algo normal, el bloqueo en consecuencia es evitable si somos positivos e intentamos no ponernos en lo peor.
    Como dice Vero, la operación saldrá bien. Yo conozco un caso y no tuvo mayor trascendencia. Ánimo, bonita.
    Un besazo.

  4. La verdad que ese miedo es incontrolable con ellos el miedo se multiplica porr 100, pero debes pensar que es una operación sencilla y que todo va a salir bien! Yo también conozco casos y todo salio genial. Besos y ánimo

  5. El miedo no dejará de acompañarnos nunca, aunque en justa medida puedes matenernos alerta para proteger lo que más queremos, nuestros hijos. Eso sí, siempre en su justa medida. Muchas gracias por el apoyo, a ver si lo pasamos pronto y conseguimos que la peque vuelva a estar al 100%. Un besote!!!

  6. Desde luego que están unidos, desde el minuto cero en que te ponen a tu bebé encima y piensas ¿ahora que hacemos? Por suerte es una intervención sencilla, esperemos que recupere rápido la audición, eso es lo primordial. Muchas gracias!!!!

  7. Lo malo no es tener miedo, lo malo es no saber como evitar que nos paralice y nos bloquee. ¡Y a veces cuesta! Ojalá todo vaya bien, ¡muchas gracias! Un beso

  8. Con ellos el miedo no deja de multiplicarse, y esto es solo el principio. Muchas gracias por los animos. Besos!

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