La maternidad de la A a la Z. J de Juego

Hoy para mi particular AZ de la maternidad ideado por la fantástica Vero de Trimadre a los 30 mi letra es la J, J de Juego. Según la RAE ejercicio recreativo sometido a reglas, y en el cual se gana o se pierde. Sometido a reglas no sé yo…, porque ya se sabe que las reglas a veces con los niños… y más aún si son peques como las mías. Y lo de ganar o perder pues también es más que relativo. Más bien me quedo con juego como la simple acción de jugar, vamos hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse. Eso sí que es en mi familia un buen juego.

Que levante la mano quien tenga niños y no juege. ¡Vamos hombre! Mi vida, como mami, es un juego en sí misma. Desde que me levanto hasta que me acuesto, incluso a veces mientras duermo. Yo no me canso, pero es que mis dos princesas tampoco. Y aunque es verdad que ya tienen las dos muchos momentos de juego a solas, momentos que agradezco enormemente, también tenemos muchos momentos de juego en familia.  Y esos momentos son los mejores. Momentos que espero guardar bien guardados en mi memoria, en esa parcelita que espero nunca se borre, para poder recordar cuando crezcan, para poder volver a vivir como si sucedieran de nuevo entonces, para poder mantenerme viva.

Juego es “Mami tú eres yo y yo soy tú vale”
Juego es “Veo, veo… ¿Qué ves?” una y otra vez en el coche
Juego es contar hasta cien, “¿a ver quién llega antes mami?”
Juego es “Mami tu estás malita, pero no pasa nada yo te curo ¿vale?”
Juego es “Piedra, papel o tijera, saca lo que quieras menos papelera…”
Juego es “¿A que no me pillas?”
Juego es “Debajo de un puente hay un moco verde, el primero que hable se lo comerá, cuando yo diga ya”
Juego es “Ni sí, ni no, ni blanco ni negro”
Juego es “Mami tú te escondes y yo cuento, ¿vale?”

Juego son tantas cosas a lo largo de mis días. Cosas que alegran mi vida, que la llenan de anécdotas, de risas, de momentos mágicos, de complicidad, de conversaciones únicas. En definitiva, mi vida es un juego, con partidas mejores y peores, más fáciles y más complicadas, más largas y más cortas, pero un juego. Y habiamos quedado en que juegar era hacer algo con alegría y con el único fin de entretenerse o divertirse, ¿verdad? ¡Pues eso!

2 comentarios

  1. Y qué buenos ratos nos dan esos juegos.. A veces, con las prisas del día a día nos cuesta entrar en su universo, abstraernos de las ocupaciones cotidianas. Pero unos minutos compartiendo sus risas, y el mundo parece mucho más amable :))
    Genial!!!
    Un besazo preciosa!

  2. Ya ves, merece la pena buscar el momento para jugar con ellos. Cuando sean mayores siempre recordaremos con nostalgía esos momentos. Ellos son nuestra mejor terapia. Besotes!

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