Amigos

maternidad, amistad

Hay amigos de la infancia que se esfumaron. Amigos protagonistas de grandes recuerdos, emocionantes aventuras y divertidas anécdotas de juventud. Amigos que dejan huella en tu personalidad y en tu vida. Amigos que dejan buen o mal sabor de boca y a los que siempre recordarás por unas cosas o por otras, aunque ya no estén cerca.

Hay amigos que entran de golpe y porrazo. Amigos que no preguntan. Amigos que invaden, se aprovechan, cotillean… Amigos que mienten y enredan. Amigos que no aportan nada bueno. Amigos que igual de rápido que entran, salen. Y al final, resultan no ser tan amigos como se las prometían cuando entraron. Amigos que definitivamente no compensan.

Hay amigos que ya  no están, que desaparecieron a drede y de forma un tanto inesperada. O amigos que desaparecen poco a poco para no volver jamás. Amigos que se dejaron llevar por otros sin preguntar, sin interesarse por nuestra amistad. Amigos que desilusionan y sí, hacen daño. Amigos que defraudan. Amigos que simplemente ya no están. Amigos que al dejar de serlo te ayudan a crecer como persona y a madurar.

Hay amigos que sorprenden. Amigos que conoces ya siendo adulta, siendo madre. Amigos maduros que conoces de otra forma, serena tranquila y sosegada. Amigos para lo bueno y para la malo. Amigos incondicionales con los que siempre puedes contar. Amigos con los que compartes momentos muy importantes de la infancia de tus hijos, momentos muy importantes de tu vida, momentos inolvidables y únicos. Amigos con los que disfrutas, te ríes y, con los que también, lloras y sufres. Amigos que dan sin esperar nada y que siempre que los necesitas están. Amigos con los que conversas, compartes y reflexionas. Amigos con los que siempre aprendes. Amigos que siempre suman y nunca restan. Amigos grandes, muy grandes, por pequeños que parezcan.

Hay amigos que llegan por el camino más inesperado o simplemente por nuevos caminos, nada convencionales. Amigos con los que conversas, compartes y hasta discutes sin haber puesto cara. Amigos con los que disfrutas y te ríes cuando más lo necesitas. Amigos con los que te desahogas, aunque estén lejos, y que siempre te apoyan. Amigos que abrazas y te abrazan cuando más lo necesitas aunque haya cientos o miles de kilómetros de por medio. Amigos que te ayudan, te motivan y te alientan; y sientes cerca siempre. Amigos que cuando conoces en persona sientes que los conoces de toda la vida. Amigos que poco a poco, día a día, hora a hora, minutos a minuto y segundo a segundo son cada vez más amigos. Amigos de los que disfrutar y con los que disfrutar tu día a día.

También hay amigos que permanecen toda la vida. Amigos que van y vienen. Amigos que entran y salen. Amigos que suben y bajan. Amigos que se esfuman y luego aparecen, pero que nunca desaparecen. Amigos que cuando los necesitas siempre están y para los que siempre estás cuando te necesitan. Amigos que perduran toda una vida, sin complicaciones, sin peleas y sin enredos. Amigos para siempre.

Y por último, pero no por ello menos importante, hay un amigo muy especial. Un amigo con un papel protagonista. Un amigo con el que recuperaste latín de tercero de BUP, sin saber que eso te uniría a él de por vida. Un amigo con el que pintabas sueños de colores de joven. Un amigo con el que has visto cumplir muchos de tus sueños y de los suyos. Un amigo con el que discutes y te reconcilias. Un amigo con el que ríes y lloras. Un amigo con el que disfrutas de la vida. Un amigo con el que sufres y te preocupas. Un amigo con el que aprendes y creces cada día. Un amigo que siempre te apoya. Un amigo que quieres por encima de todas las cosas, porque gracias a él tienes el mejor regalo que podías haber tenido en tu vida: dos hijas y una preciosa familia. Un amigo que lo es todo y con el que después de más de media vida juntos (casi, casi 18 años), sigue siendo mi mejor amigo. Mi gran amigo.

¿Acaso hay algo más bonito en esta vida que la amistad?

12 comentarios

  1. Me ha emocionado,veía vuestras caras,las de las amigas del colé,y el final es precioso,enhorabuena por esos años de amistad

  2. Enhorabuena por esos 18 años y los que vengan!! Y lo escribo, como buena llorona que soy, con lágrimas de emoción…

  3. Que bonito, cada vez me gusta más como escribes amiga.

  4. Que bonito, y que razón tienes.
    Besos

  5. No puedo casi ni escribir de lo emocionada que me has dejado. Me ha encantado!!!

  6. Preciosas reflexiones con un final apoteósico. Te lo dice una que también vive con su mejor amigo del colegio 😉

  7. Mil gracias por tus palabras y por estar. ¡Un besazo!

  8. Ahora me emocionas tú, mil gracias por pasar. ¡Besos!

  9. Tú que me lees con ganas amiga! Besos!

  10. Me emocionas ahora tú a mi. Gracias po pasarte siempre. ¡Besos!

  11. Muchas gracias Eva, me hacen mucha ilusión tus palabras. Esos amigos molan, ¿verdad? ¡Besos!

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