A vueltas con los piojos

Que levante la mano quien tras oír mencionar a estos bichitos tan simpáticos no se lleva inmediatamente las manos a la cabeza para rascarse. Y es que es no hay manera de acabar con ellos. Año tras año vuelven a traernos de cabeza, a entretenernos de lo lindo (como si no tuviéramos nada que hacer) y a provocar hastío en nuestros peques, hartitos los pobres de que andemos todo el día detrás de ellos para revisarles las cabezas. ¡Otra vez mamá!

Por experiencia propia sé que erradicarlos es un verdadero coñazo. Una ardua tarea que requiere de mucha dedicación y paciencia, también por parte de los niños. El problema, sin duda, es cuando nos topamos con padres que sencillamente pasan del tema. Padres a los que parece no importarles que sus hijos alberguen en su linda cabellera una verdadera jauría de piojos. Y yo sólo pienso una cosa… ¡Pobres niños!

Hace apenas diez días que empezamos el cole y ya nos han informado que hay piojos para dar y regalar. ¡No me lo puedo creer! Es el comentario generalizado entre los padres. Ya se ha detectado el caso de una niña que no es que tenga, es que deben de vivir con ella desde hace tiempo. Yo diría más bien que igual se fueron de vacaciones con ella en junio y como todos en épocas estivales han aumentado de talla, en este caso considerablemente. Una niña que cuando el otro día la profesora le levantó un poco el pelo en la frente, porque observó que se rascaba mucho, vio a un gran número de hermosos piojos correteando alegremente por su cabeza. ¡Les faltaba saludar vamos! Una niña que terminó llorando de los picores que tenía y a la que finalmente fueron a buscar los padres antes al cole.

Y a mí, esto lo primero que me produce es picor por todo el cuerpo, especialmente en la cabeza. Y lo segundo, y no por ello menos importante, es una gran tristeza. Me cuesta mucho asumir que hay padres que pasan totalmente del tema. Padres que no se preocupan en descubrir cual es el verdadero motivo por el que su niña se rasca insistentemente la cabeza. ¡Pensarán que lo hace por gusto! Padres que no piensan, por supuesto, en el resto de niños de clase. Ah claro… ¡si no piensan ni en su hija! Padres que al día siguiente vuelven a llevar a la niña al cole, diciendo que le han quitado alguno. ¿Sólo alguno? Sólo me queda recomendarle que se lea detenidamente y con esmero el estupendo post sobre el tema de Boticaría García donde explica de forma muy sencillita y clara como acabar con ellos. ¡Ojo! No digo que sea tarea fácil pero se puede, sólo hay que querer hacerlo

Y claro, el resto de la clase ya tenemos un problema, un verdadero problema porque ante semejante infesta es muy complicado que estos simpáticos bichos no se extiendan como la pólvora. Y aún voy más allá, ¿se debería prohibir la entrada de esos niños a clase para garantizar que el resto de niños de clase no se vean afectados? Suena muy fuerte lo sé, pero cuando por culpa del pasotismo, la desidia y la falta de responsabilidad de unos nos vemos afectados otros; en esos casos, ¿qué hacemos?

En casa ya hemos instaurado un duro ritual preventivo, no queda otra. Ritual que seguimos al pie de la letra y que incluye entre otras cosas revisar todos los días las cabezas de mis hijas. Y mientras lo hago no puedo evitar acordarme de esa niña y de sus amigos los piojos. No hay derecho.

10 comentarios

  1. Yo reviso a diario . Pero un día no hay ni liedres y al siguiente tengo la urbanización del pocero en 3 cabezas…prohibires ir lo veo excesivo, la verdad. Salvo que me paguen a alguien de confianza que se quede cuidandolos…no me da vida *y me pica la cabeza)

  2. Bufff! Es que cuando son tan evidentes, más vale que se quede en casa, a la niña acabarán dejándola de lado x eso, q ls niños cuando quieren son tela… Las mías han tenido varias veces, pero conseguimos exterminarlos a la primera (tras un par de horas) para q al día siguiente puedan ir.. Ah! En mi plan de prevención incluyo la plancha del pelo una vez a la semana. Achicharraos!!

  3. La pediatra de mi hija me recomendó a modo preventivo peinarla a diario con liendrera

  4. Pues para mi es como cuando están malos. Si un niño tiene fiebre NO puede ir al colé. Si tiene piojos, tampoco debería ir al cole. Yo también reviso a diario, el problema es que hay gente que pasa del tema…

  5. Desde luego, deberían dejarla en casa hasta acabar con ellos. No es fácil pero se consigue con paciencia, mucha paciencia. El problema es cuando la gente pasa. Buena idea lo de la plancha! 😉

  6. Esa es la mejor arma, la prevención constante

  7. bufff pobre niña. Pobres niños, que asco de bichooos…. los piojos

  8. Madre mia, pobre niña…..a mi me da un picor…..solo leer tu post me lo ha dado jajja. No sé si te acordarás pero en el II Encuentro de madres blogueras nos dieron un repelente que además huele fenomenal. Yo se lo hecho a la bichito y la verdad es que de momento le está yendo bien.

  9. Desde luego! Son un asco y un latazo. Y la niña mucha pena…
    Besos!

  10. Lo uso también, y por ahora está funcionando, junto con el vinagre y la revisión a diario!
    Cruzaremos los dedos!
    😉

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